EL RINCÓN

EL SISTEMA DE CRÉDITO BURSATIL.

COMPRAS A CRÉDITO

Mostrar al inversor todas las posibilidades e instrumentos que le ofrece el mercado es siempre la intención de este Rincón. Por ello, esta semana, vamos a tratar una forma de operar que existe en nuestro mercado desde 1981 y que supuso una de las innovaciones más importantes desde 1941, año en el que se prohibió la posibilidad de operar a plazo.

Se trata de la operatoria a crédito que permite realizar, bien operaciones de compra de valores al contado en el mercado bursátil, mediante la concesión de un crédito por una parte del efectivo, bien operaciones de venta mediante el préstamo de valores. Empecemos por las compras.

COMPRA A CRÉDITO

Compra a crédito quien tiene claras expectativas de la subida en la cotización del valor en el que va a invertir.

Transmitiendo al intermediario su orden de compra a crédito, el inversor puede recibir un crédito del 65% del efectivo de la operación por el que pagará un interés. Es decir, el inversor a crédito solo tiene que desembolsar el 35% del efectivo de la compra, que queda depositado como garantía inicial.

El inversor tiene un plazo que oscila entre los dos meses y los tres meses y medio, según cual haya sido el momento de la contratación, para esperar que el mercado evolucione como esperaba, contando siempre con la posibilidad de cancelar anticipadamente si la evolución es contraria a sus expectativas.

Vamos a verlo con un ejemplo, supongamos que un inversor compra acciones a crédito pensando que van a subir. Desembolsando un capital de 350 euros, que se deposita como garantía, puede realizar en el mercado una compra por un efectivo de 1.000 euros ya que el resto, 650 euros corresponden a un préstamo por el que deberá abonar unos intereses, supongamos, del 8% anual.

q Supongamos que la cotización del valor sube como el inversor esperaba:

 

 

 

 

Si el precio de la acción sube, el inversor acude de nuevo al mercado vendiendo aquello que compró más barato. El beneficio que obtiene será siempre mayor que el que hubiera conseguido invirtiendo únicamente el capital que disponía en efectivo en el momento de la compra y que era solo el 35% del total. Por ello paga el interés derivado del préstamo.

En nuestro ejemplo, si al cabo de un mes las acciones suben y el inversor las vende a 1.100 euros ¿qué ha ganado?. Con los 1.100 euros devuelve el crédito más los intereses 650 + 4,3 euros, descontando de los 445,7 euros restantes los 350 desembolsados, le resulta un beneficio de 95,7 euros sin tener en cuenta las comisiones que se cobran, como en todas las operaciones bursátiles, por la intermediación.

q Supongamos ahora que la cotización evoluciona en contra, es decir que el precio baja.

En el caso de que el precio de las acciones baje, el inversor estará obligado a entregar una garantía adicional cada vez que esa bajada sea igual o superior al 10%, imaginemos, siguiendo con nuestro ejemplo, que el valor de nuestra cartera es ahora de 900 euros, el inversor que deberá entregar garantía complementaria, podrá, bien cancelar anticipadamente en cuyo caso el resultado de la operación sería una pérdida de 104,3 ( 900-650-350-4,3), bien esperar hasta el día de vencimiento confiando en la subida del precio del valor.

Pero, ¿y si se tienen expectativas bajistas?. En el próximo Rincón veremos como se opera según este sistema de crédito al mercado pero….vaya pensando.