La Jerga Bursátil

Muchas de las personas que muestran su interés por la Bolsa se ven "frenados" por lo que denominan "jerga bursátil" y que no es más que un conjunto de expresiones que van surgiendo del mismo desarrollo de la vida bursátil, de la influencia de otros idiomas (especialmente del inglés) y, al fin y al cabo, del aislamiento que se produce en toda profesión con respecto a la Sociedad. Poco a poco, y sin darnos cuenta, utilizamos cada vez más vocablos que, a pesar de resultar muy habituales para nosotros, quedan muy lejos de la realidad de las personas que intentan comprender el funcionamiento de la Bolsa.

Por eso, aunque esto es algo que ocurre en todas las profesiones (médicos, informáticos...), queremos disculparnos y tratar de traducir a "cristiano" los términos del argot bursátil, como ya hemos hecho, aunque muy esporádicamente, en otros rincones como el del "ticker" (monitor informativo de las últimas operaciones realizadas en el mercado a tiempo real), el del "rating" (agencias de calificación) o el del "split" (división de acciones).

La Bolsa de Valencia, tratando de acercar la Bolsa a todas las personas, ha publicado un folleto titulado "Qué es la Bolsa", que incluye un pequeño diccionario básico. A pesar de ello, existen muchas "palabrejas" que quedan por definir como "chicharro", "gurú", "tiburón", "streep", "patata caliente", "blue chip", "chiringuito", "rating", "insider trading", "chart", "split", "crack", "barandillero", "boom", "cabeza", "hombro", "papel", "dinero", "tick", "ticker", "market maker", "parket", "corro", "tendencia", "trend", "warrants", "folleto", "ratios", "P.E.R.", "operación acordeón", "analista", "viejas y nuevas", "par", "canal", "bear market", "bull market", "bola de nieve", "call", "put", "casar", "cierre", "City", "Wall Street", "picos", "valles", "cupón", "entero", "punto", "dientes de sierra", "dar y tomar", "fixing", "bonos basura", "margen", "spot", "swap", "plaza", "paquete", "sesión", "jornada", "spread", "pay out"...

La lista puede resultar interminable y, por supuesto, seguirán surgiendo nuevos términos. Por eso, en Rincones del Inversor alternativos, iremos agrupando esta jerga: relacionando los términos con el mercado tradicional, con el mercado continuo, con el análisis técnico, con el análisis fundamental, con mercados extranjeros, con nuevos productos financieros, mercados derivados...

Y ya, para ir entrando en calor, vamos a estudiar el término Bolsa cuyo significado no tiene nada que ver, en nuestro contexto, con el de saco o receptáculo para guardar o trasladar algo, sino con el lugar donde se reúnen los intermediarios para comprar y/o vender valores mobiliarios. El origen de la palabra (reconocido en el "Diccionario de uso del español" de María Moliner, 1988) viene del apellido de una familia de banqueros de Brujas: "van der Bourse", que significa "de la Bolsa". Otras teorías, como la que difunde la Bolsa de Bruselas, estiman que el nombre era "Van der Bürse" y pertenecía al nombre de una taberna (también en la ciudad de Brujas) donde los comerciantes medievales se reunían para llevar a cabo las operaciones de compra y venta. Las dos, en realidad, están relacionadas puesto que los mesores Van der Bürse se convirtieron en los banqueros "Van der Bürse.