Transparencia y Liquidez

Seguramente cuando cualquier lector de este "Rincón", decide realizar una inversión en Bolsa, sabe que puede contar con el respaldo de un mercado organizado y regulado, en el que conjugar los principios básicos de rentabilidad, seguridad, trasparencia y liquidez. Pero todavía hay quién cae en la idea, de que existe un alto grado de incompatibilidad entre los citados principios, argumentando que un valor rentable no suele ser el más seguro, un valor muy líquido puede ser poco rentable, un valor muy seguro puede ser poco líquido, etc. Debido a que, en anteriores semanas hemos escrito acerca de la rentabilidad y de diferentes mecanismos de seguridad de los que el mercado de renta variable goza, es por ese motivo, por lo que el tema central de este "Rincón" será demostrar la relación que existe entre trasparencia y liquidez.

Todas las personas y organismos que trabajan día a día en el mercado bursátil, conocen la gran importancia que tiene la confianza que en él depositan los inversores y como reflejo de ello, el volumen de negocio es un buen barómetro para medir la confianza que a éstos les inspira un determinado mercado. Si bien, pueda parecer en un principio, que la trasparencia no sea suficiente para otorgar la citada confianza, es obvio que tiene un gran peso en ella, puesto que por una parte, ayuda a una mejor y más correcta formación en los precios, conociendo toda la oferta y la demanda que circula en el mercado, y por otro lado, permite difundir una mayor información a los inversores sobre los valores negociados.

Ciertamente, los inversores son conscientes de que pese a que existen organismos encargados de velar por la trasparencia del mercado, concretamente en nuestro país de esta función corresponde a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y a las propias Bolsas, puede aparecer en algunas ocasiones cierta opacidad (hay que matizar que esto ocurre tanto dentro como fuera de nuestras fronteras). La falta de información o la influencia que, determinados intervinientes en el circuito bursátil, ejercen sobre la fijación de precios, restan capacidades de decisión a otras personas que acuden a la Bolsa para depositar su dinero. El que esta situación sea percibida por los inversores, se traduce en un menor volumen de negocio en aquellos valores que no gocen de la confianza necesaria para depositar su dinero, debido sobre todo, a la falta de trasparencia que trasmiten.

Posiblemente ustedes ya habrán deducido la implicación que sobre la liquidez ejerce la trasparencia, sobre todo en cuanto a formación de precios se refiere y a la información otorgada. Si contemplamos a la liquidez como la frecuencia y volumen de contratación con que un inversor puede comprar o vender un activo y teniendo en cuenta la premisa con la que comenzábamos a abordar el tema, en la que apuntábamos que el volumen es un buen medidor de la confianza que se deposita en un mercado, queda claro que hay que continuar defendiendo una mayor trasparencia para que disfrutemos de un mercado más líquido, con grandes volúmenes de negocio y una mayor frecuencia en la contratación.