La Rentabilidad en Bolsa

Normalmente cuando nos planteamos comprar acciones de una compañía en Bolsa, acudimos a nuestro agente bursátil a preguntarle qué valor ofrece una mayor rentabilidad más segura, etc. Esto es debido a que, junto a la liquidez y la seguridad que puede ofrecer una inversión, existe un tercer factor que va a determinar la decisión de colocar el capital en una determinada acción, estamos hablando del rendimiento esperado que nos va a proporcionar la inversión que realicemos, en otras palabras "la rentabilidad". Por lo tanto, lo que en realidad deben conocer primero es, que hay detrás de la rentabilidad que les proporciona la inversión en Bolsa.

Es muy corriente caer en el error de relacionar a la rentabilidad únicamente con la plusvalía generada por la venta de valores, pero en realidad únicamente con la plusvalía generada por la venta de valores, pero en realidad está formado por más elementos. Como he mencionado, por una parte está: a) la plusvalía, compuesta por la diferencia entre el precio de venta de la acción y el precio de adquisición, pero a este concepto hay que sumarle además, b) el dividendo que perciben los accionistas como consecuencia de los beneficios generados y decidido en las juntas generales que, normalmente se cobra una o varias veces al año. Tanto el aumento del importe pagado por dividendos y el alza de las cotizaciones nos proporcionará una mayor rentabilidad a nuestra inversión. En algunas ocasiones, también habrá que tener en cuenta el valor de c) los derechos de suscripción preferente, el rendimiento en estos casos lo obtendremos, cuando decidamos la venta de dichos derechos, como consecuencia de una ampliación de capital.

Por lo tanto, la tradicional interpretación de que las plusvalías son las generadoras de la rentabilidad de las acciones, debe ampliarse e incluir conceptos como, los dividendos y los derechos de suscripción preferente. De hecho, invertir en función de la política de dividendos que adopten las empresas es un argumento que, en algunos sectores como el eléctrico y el de autopistas, tiene una gran importancia, puesto que alcanzan ganancias por dividendo anuales superiores a las que otorgan otros activos, como pueden ser las Letras del Tesoro.

Aunque estos aspectos son los que se deben tener en cuenta a la hora de realizar una inversión, existen otros como la prima de asistencia a juntas o la venta de ìwarrants" u opciones concedidas al accionista en determinados casos, que también se deben tener en consideración, al mismo tiempo que el ventajoso tratamiento fiscal que se aplica a una cartera en renta variable. Esto es, la neutralidad fiscal que se le otorga a las acciones mientras se mantenga la inversión, frente las retenciones anuales que se le aplican a otros activos financieros, supone un aumento añadido en el rendimiento de nuestras operaciones.

En resumen, la evolución de la rentabilidad de una acción depende, principalmente, de las variaciones de las cotizaciones de las acciones, sumándole la evolución de los beneficios distribuidos por la empresa emisora de valores (dividendos), pero también hay que tener en cuenta otros conceptos que, directa o indirectamente, influyen sobre el rendimiento de la inversión que realicemos.