El Rating |
¿Cuáles son las mejores empresas cotizadas en Bolsa, o los mejores fondos de inversión, o inclusive, en qué país es más interesante invertir?, éstas son algunas de las preguntas que nos hacemos a la hora de depositar nuestro dinero en una u otra parte, para que la inversión se adapte lo mejor posible a nuestras necesidades. El "rating", palabra de origen anglosajón, que tiene como traducción literal la de clasificación, rango o calificación, permite en cierta medida, ayudarnos a solucionar esas dudas debido a que el objetivo fundamental del "rating" o calificación crediticia, no es otro sino el reducir las incertidumbres que nos planteamos cuando hemos de decidir dónde invertir, mediante la valoración de capacidad de los distintos emisores de afrontar sus compromisos de pago.
El mecanismo es sencillo, las tres empresas que principalmente se encargan de realizar ratings (IBCA, Moodys y Standard & Poors) han diseñado una escala internacional de calificación, tanto para el largo plazo como para el corto plazo, con la que asignan una valoración determinada a cada empresa cotizada en bolsa, a los fondos de inversión, etc., y de este modo poder evaluar la situación de desarrollo, competitividad o riesgo en la que se encuentran. De menor a mayor riesgo de inversión, en la parte alta de la escala situaríamos la letra "A", es decir, muy pocas expectativas de riesgo de inversión, en la zona media de la escala tendríamos la letra "B", lo que conlleva posibilidades de riesgo de inversión y, en la parte baja encontraríamos la "C" que indica que existe un alto riesgo de incumplimiento, que inclusive podría derivar en incumplimiento total. En función de si utilizamos una "A" (lo mismo con la "B" y la "C"), dos o tres, podremos ajustar todavía más la escala de "rating" a los niveles de riesgo que pueden presentar las distintas entidades, y añadiendo "+" ó "-" en las calificaciones a largo plazo, se indica una posición relativa dentro de cada categoría de "rating". Por lo tanto, la triple "A" (AAA= la máxima calificación) que le adjudica Standard & Poors a España con respecto a la peseta, nos sitúa en una posición crediticia privilegiada con expectativas de riesgo de inversión mínimas, hecho éste que ha favorecido el aumento de la confianza exterior en la fortaleza del crecimiento económico de nuestro país, reflejándose en un incremento de la inversión extranjera en nuestras bolsas nacionales. En cuanto al rating que reciben las empresas, los fondos, etc., viene condicionado, al mismo tiempo que por los factores de valoración propios de cada compañía como lo son los beneficios, rentabilidad, etc., por la calificación que se le haya otorgado al país al que pertenezca, e incluso a la Comunidad Autónoma en la que esté ubicada, por ese motivo es interesante resaltar la importancia que tiene que a España se le otorgue la máxima calificación que pueden obtener los emisores. Por lo que respecta a la situación financiera de la Comunidad Valenciana podemos definirla como buena, con un rating de doble "A" (AA-) y con perspectivas de crecimiento estable para los próximos años.
Al mismo tiempo, no resulta difícil deducir por qué a un emisor también le interesa que se le elabore un "rating". A parte del prestigio para la entidad, cuanto mejor sea la calificación que le adjudiquen, mayores posibilidades tendrá de presentar una emisión más ventajosa, puesto que podrá obtener en el mercado tipos de interés menores, y como consecuencia de esto, colocarla con mayor facilidad.
Por lo tanto, quédense con la idea de que el "rating" es un medio sencillo de identificación de distintos niveles de calidad crediticia y que les resultará muy útil a la hora de tomar decisiones de inversión, puesto que les aportará mayor información sobre las garantías que ofrecen los emisores.