Los Refranes y la Bolsa

Tras una subida constante y regular de la Bolsa de Valencia desde el inicio de 1.996 hasta Junio (a pesar de la "impactante" bajada del día 4 de Marzo), hemos constatado que el mes de Julio parece haber roto la tendencia alcista, y una vez más es necesario hacer un llamamiento a la tranquilidad del inversor individual. Que no cunda el pánico, factor generalmente favorable a los que muchas veces intentan originarlo para su propio provecho.

La inversión en Bolsa debe estar acompañada de lo que podemos denominar "una vigilancia tranquila". Si descartamos los llamados "pelotazos", que en líneas generales están reservados a los que tienen la impresión de ganar en bolsa, la historia demuestra que quienes verdaderamente ganan son los inversores que conservan los valores a medio-largo plazo. Un buen ejemplo es precisamente el ocurrido el 4 de Marzo, día siguiente a las últimas elecciones que dieron lugar al nuevo gobierno, con una mayoría relativa para el PP que fue inferior a la apostada por el mercado en días anteriores. Como es de todos conocido, los "expertos" en bolsa empezaron a anunciar catástrofes financieras y los medios de comunicación llegaron a definir la jornada como "lunes negro de la bolsa española" o como "Crack bursátil". La verdad fue que ese día se batió el récord de negociación con 93.000 millones de pesetas y que la bolsa bajó casi un 4%. Pero quienes hablaban de 93.000 millones de pesetas vendidos no hablaban de los 93.000 millones de pesetas comprados. ¿Los compradores eran más tontos que los vendedores?. El viernes de esa misma semana tuvimos la respuesta: Los que compraron el lunes 4 de Marzo obtuvieron un 5% de ganancias y los que conservaron sus títulos, es decir, los de la "vigilancia tranquila", aun más. Los beneficios han sido aún mayores para los que no vendieron hasta el mes de Junio. Una bajada de la Bolsa no es a priori un acontecimiento económico positivo, pero si es un fenómeno normal que puede ser debido a múltiples razones. La bolsa sube y baja como todo mercado que se rige por la oferta y la demanda. Lo que es necesario detectar son las tendencias y no reaccionar por fenómenos puntuales.

Hay varios refranes en bolsa, que como la mayoría de otros muchos, traducen la sabiduría popular. Uno de ellos es: "en bolsa se compran rumores y se venden noticias", y otro, "hay que comprar al son del cañón y vender al son del violón". Estos dos refranes se aplican perfectamente a lo ocurrido antes, durante, y después del 4 de Marzo.

Cada cual es libre de tomar la decisión de comprar o vender en Bolsa cuando lo considere oportuno, pero no nos dejemos llevar por las sirenas o por los pájaros financieros de mal agüero que analizan la Bolsa utilizando eventos aislados, por muy impactantes que sean; hagamos nuestra filosofía, busquemos con tranquilidad y con pruebas a los buenos intermediarios, diversifiquemos nuestra cartera de valores y practiquemos una política de inversión a medio-largo plazo. Salvo en raras excepciones, siempre ganaremos.