Las Órdenes Ocultas

Hace dos semanas se describían en este rincón los dos mercados existentes en las bolsas españolas para negociar las órdenes de compra/venta de los inversores: el mercado de corros y el Mercado Continuo. De una forma somera, el artículo también describía los tipos de órdenes que pueden ser emitidas y entre ellas se encontraban las de volumen "oculto". Uno de los muchos inversores que asisten regularmente a las sesiones de bolsa en el bonito y acogedor patio de la Bolsa de Valencia, se ha dirigido a nosotros airadamente para indicarnos que en un mercado que se jacta de ser igualitario y transparente es inadmisible que se puedan admitir órdenes "ocultas". Comprendemos perfectamente la reacción de nuestro respetado inversor, en primer lugar porque el adjetivo utilizado es impactante (por eso lo ponemos entre comillas), aunque el término correcto es orden con volumen "oculto", y en segundo lugar porque justifica una explicación más amplia que efectivamente no dimos en su momento.

Para comprender el significado y la razón de ser de las órdenes de bolsa con volumen "oculto" es necesario hacer un poco de historia. Antes de que los mercados con soporte informático existiesen (en España 1.989 es el año de referencia), todas las órdenes se negociaban de viva voz en los corros, procediendo a anunciar los precios de compra y de venta, ordenadamente y de una forma secuencial, empresa tras empresa. Para poder hacer esto, los agentes autorizados a negociar acumulaban y ordenaban las órdenes de los clientes por empresas y por precios antes de desplazarse a los locales de la bolsa. Utilicemos un ejemplo simplificado. Un agente recibía las siguientes órdenes:

Cuando el agente iba a bolsa tenía 600 acciones que comprar a 1.000 pesetas y 200 a 995. En función de las ofertas de venta el agente ajustaba su estrategia de ofertas de compra, sin por ello desvelar sistemáticamente la totalidad de las acciones. Había pues un volumen "oculto" de compra de acciones y el objetivo, evidentemente, era el de obtener el mejor precio posible para el cliente.

La transposición desde los corros al ordenador, de los métodos de negociación bursátil, implicó que se pusieran a disposición de los operadores habilitados unos mecanismos o procedimientos similares, que les permitiesen utilizar desde una pantalla las estrategias a las que estaban acostumbrados.

Sin embargo, aunque parezca sorprendente, la contratación por ordenador ha añadido más transparencia al mercado. En efecto, hoy en día el volumen oculto de la orden introducida por un operador es conocido por el organismo de supervisión del mercado, única entidad habilitada a consultar dicha información en el ordenador que centraliza las órdenes de compra/venta. Antes, ese volumen oculto sólo era conocido por el agente. Nos parece adecuado y justificado insistir pues sobre el hecho de que a pesar del impacto negativo que el término "oculto" puede tener, la realidad es que el mercado bursátil español es realmente transparente. Aquí no hay ocultismo, hay mecanismos de negociación.

Los inversores interesados en los detalles técnicos de la infraestructura del Mercado Continuo pueden llamar al número 3870123 de la Bolsa de Valencia.