Sr. Accionista, su papel es fundamental |
El accionista de "a pie" invierte en una empresa porque espera obtener una rentabilidad a través de los dividendos, de su derecho preferente en las ampliaciones de capital o/y porque también confia en que el valor de la empresa suba en la Bolsa y así obtener una plusvalía con la venta de sus acciones.
Sin embargo, ser accionista implica mucho más. Supone convertirse en copropietario de la empresa en la que ha invertido su dinero y en actor del desarrollo económico de un país o de una Comunidad Autónoma. Eso quiere decir que el capital con el que funcionan las empresas no es de las personas que las gestionan (a menos que también sean accionistas).
Sería impensable que las empresas consultaran a sus accionistas sobre todas las cuestiones que surgen diariamente y que hay que resolver en un plazo determinado. Sin embargo, los accionistas tienen a su disposición los informes trimestrales y semestrales que presentan las empresas, las memorias e informes anuales auditados por firmas externas, y deben ser informados de todo hecho relevante que afecte a su empresa. Asimismo, tienen derecho a asistir a la Junta General de Accionistas, que se celebra anualmente para la aprobación de las cuentas, de la gestión llevada a cabo y de la estrategia de desarrollo a seguir. Dependiendo del número de acciones que posea el accionista tendrá, asimismo, derecho a voto. Aunque también cabe la delegación de ese derecho o la unión de varios accionistas para alcanzarlo.
Existe una normativa al respecto y tanto la Comisión Nacional del Mercado de Valores como las Sociedades Rectoras de las Bolsas de Valores donde coticen las acciones deben facilitar que la información procedente de las empresas llegue realmente a los accionistas.
Los Boletines de Cotización Oficial que publican las Bolsas de Valores están creados para garantizar la transparencia en la difusión de los precios de las acciones y, además, están abiertos a la publicación de los anuncios que realizan las empresas con ocasión de informar de pagos de dividendos, ampliaciones de capital, convocatorias de Juntas de Accionistas, hechos relevantes...
También existe el tablón de anuncios, al alcance de cualquiera que se acerque a los locales de la entidad bursátil, donde también se puede seguir en directo el desarrollo de la negociación en el mercado tradicional de corros y, a través de monitores de información constantemente actualizados, la negociación que se realiza en el Mercado Continuo, que interconecta las cuatro Bolsas de Valores españolas.
Además, la Bolsa de Valencia ha puesto en funcionamiento una línea telefónica (387 01 23) a disposición, entre otros, de los accionistas, donde pueden plantear todas las cuestiones que les surjan.
Los accionistas son algo más que ahorradores que tratan de obtener la máxima rentabilidad de su dinero. Son una parte fundamental del sistema financiero, que hacen posible que las empresas se financien y produzcan.
Las empresas han tomado conciencia, a su vez, de la importancia del accionariado individual, como lo demuestra, por ejemplo, la reciente creación del Club del Accionista Individual de Argentaria. Esta tendencia queda también patente en la constitución de AERI, la Asociación Española para las Relaciones con los Inversores, que agrupa a aquellas empresas que disponen de un departamento de atención al inversor y que cada día son más.
Especuladores o conservadores, cualquiera que sea el motivo que guíe las decisiones de los accionistas, el resultado es una economía viva en la que el dinero se mueve y produce.