Funcionamiento de la Bolsa |
La Semana pasada se cerraba este "Rincón del inversor" anunciando que a partir de la que hoy comienza empezaríamos a abordar los diferentes parámetros que permiten comprender cómo funciona la Bolsa.
Pues bien, tal principio puede perfectamente ir referido a la descripción del proceso de acceso a Bolsa de las empresas, proceso que viene ilustrado o ejemplificado de algún modo o medida con un caso real que precisamente en estos días se está llevando a cabo. Nos referimos, como quizá ya hayan adivinado, a la operación de salida al mercado bursátil de "Sol Meliá", que, por demás, hizo su presentación en la Bolsa de Valencia el pasado día 6, Bolsa en la que también se encuentra a disposición del público el correspondiente folleto informativo de dicha operación.
La admisión a negociación en Bolsa de las acciones de una empresa se ha de referir necesariamente a todas las que constituyen su capital. En cambio, la empresa, antes (y después, por supuesto) de que sus acciones sean admitidas en Bolsa, aunque formando parte de ese proceso, puede decidir, por diferentes razones, ofrecer una mayor o menor fracción de su capital al público ahorrador-inversor y a ciertas instituciones (como ocurre con "Sol Meliá").
Por otro lado, esa diferenciación nos da pie para introducir otra, a la vez elemental y básica, que, por tanto, conviene que el inversor de este "Rincón" también conozca. Se trata de las categorías de mercado primario y mercado secundario, en los que podemos decir que se divide el mercado de valores (acciones, preferentemente, para nuestros propósitos).
El mercado primario de acciones es aquel en el que se realiza la emisión o puesta en circulación de tales valores y la correlativa suscripción de los mismos (en esta fase se encuentra ahora la empresa antes mencionada). En el mercado secundario lo que tiene lugar son las sucesivas compra-ventas de las acciones que previamente fueron emitidas y suscritas. La Bolsa, en rigor, es el mercado secundario (al que normalmente accederá la repetida empresa).
Nótese que lo interesante de ambos mercados es precisamente su existencia conjunta, su juego combinado, pues mientras a través del primario se permite a la empresa obtener recursos financieros sin compromiso de devolución, en el mercado secundario, en la Bolsa, se garantiza o posibilita a los suscriptores que puedan hacer líquida (o sea, vender) su inversión en acciones prácticamente "a la vista".
Pero ¿Qué condiciones debe reunir una empresa para que sus acciones puedan admitirse a negociación en Bolsa? Las tres siguientes:
1) Su capital ha de ser, al menos, de 200 millones de pesetas, sin que se puedan computar las participaciones individuales de accionistas iguales o superiores al 25 por 100 de dicho capital.
2) Ha de contar, como mínimo, con 100 accionistas, no pudiéndose considerar tampoco en este segundo caso a los accionistas cuya partición individual en el capital sea igual o mayor al 25 por 100 del mismo.
3) La empresa debe haber obtenido en los últimos años (exactamente, en los dos últimos o en tres años no consecutivos en el plazo de los últimos cinco) beneficios suficientes que hubieran permitido, después de impuestos y de dotar las reservas obligatorias, repartir un dividendo de, por lo menos, el 6 por 100 del capital desembolsado.
Naturalmente, junto a lo anterior, la empresa ha de cumplir con determinados requisitos formales y documentales.
Aquellas condiciones y esos aludidos requisitos han de ser verificados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, órgano de supervisión de las bolsas. Por su parte, corresponde a la sociedad rectora de la Bolsa correspondiente acordar finalmente, en su caso, la admisión a negociación de las acciones de la empresa de que se trate.
Por descontado que del proceso descrito en estas líneas, así como de otras cuestiones de interés que se hayan dejado apuntadas, podríamos ocuparnos con mucho más detenimiento, lo que seguramente tendremos ocasión de hacer, siquiera en alguna medida, así vayamos avanzando en el conocimiento bursátil del inversor de la Comunidad Valenciana a través de éste su "Rincón".